Buenas gente. Parece ser que el 2010 se marcha por donde vino, coge la puerta del 31 de diciembre y nos abandona como el desodorante barato. Posiblemente dejándonos con tantas cosas por hacer y tantas cosas por decir que esto podría llamarse un coitus interruptus en toda regla.
Pero no nos preocupemos porque por la misma puerta que sale el 2010 llega el 2011 lleno de expectativas, sueños y demás. Ya veremos si se cumplen o simplemente se quedan donde se quedan los sueños prohibidos, en el fondo del cajón del olvido o como en otros casos en el tintero. Pero como eso sólo el tiempo lo dirá dejémonos de paparruchas y simplemente a disfrutar, que la vida son dos días.
Tómense una copa de vino/cava/champán o de lo que os plazca a nuestra salud y que el 2011 sea mucho mejor que el año anterior.
pd: por una vez sin foto ni nada. Qué cutre.




